¿Qué se toma en cuenta? propiedades, vehículos, inversiones y objetos personales y del hogar; también los radicados en el exterior y excluidos los títulos y bonos emitidos por el Estado y los depósitos en pesos y dólares en cajas de ahorro o plazos fijos.

El impuesto también alcanza a los activos de una persona sin tener en cuenta sus deudas. En 2016, el Gobierno de Mauricio Macri —a través de la Ley 27.260— había prometido un esquema de disminución progresiva de la alícuota de Bienes Personales y su desaparición a partir de 2019.

“La lógica hubiese sido actualizarlo. El que no pagaba antes, porque tenía una casa habitación de hasta $18 millones y además tenía bienes gravados que no superan los $2 millones tampoco pagará ahora”, indicó Domínguez.

 

“Sigue teniendo la misma cantidad de dólares en efectivo, pero considerando el tipo de cambio, como no se actualizó por inflación, puede superar los $2 millones y pasar a pagar el impuesto”, cerró.