En ese marco, las cifras del reporte muestran una tendencia a la suba en la región que se registra de forma continuada desde el año 2014, cuando la pobreza y la pobreza extrema llegaron a su mínimo en los últimos diez años.

 

Según consideraron, la erradicación de la pobreza y la disminución de la desigualdad deben ser el centro del debate y los esfuerzos de los países de la región.

 

«Es imperativo» que se desarrollen y fortalezcan las políticas públicas de protección social y las referentes al mercado de trabajo, añadieron.

 

La desigualdad de ingresos en América Latina, registró una desaceleración en su reducción. Aunque entre 2002 y 2014 disminuyó de manera significativa, a partir de 2015 esa tendencia se ralentizó.

 

«Esta reducción se ha producido a un ritmo decreciente: la variación promedio observada entre 2002 y 2014 fue del 1 % anual, mientras que la registrada entre 2014 y 2018 correspondió a un 0,6 % anual», afirmaron.